Autor: Minami 3000

POKÉMON GO

Semáforo VERDE

Cuando salió, hace unos años, fue una revolución e incluso llegó a haber problemas por la fiebre de cazar pokémons. Hoy en día la cosa no es tan bestia pero el juego sigue teniendo una ingente cantidad de seguidores, y es que el jueguecete tiene unas cuantas cosas buenas. Ahora bien, ¿y para mi peque?

Pues a nivel muy básico, le vamos a dar el visto bueno. La opción de jugarlo a nivel «poco friki», simplemente saliendo a cazar pokémons y poco más, es atractiva, te hace salir a la calle (aunque se suele andar despacio y con paradas frecuentes, así que como ejercicio no creemos que sirva demasiado), estás con tu prole, podéis compartir afición, están las fotos con lo de la realidad aumentada, te puedes poner las pilas y estudiar los pokémon para hacerte el sabio…

Obviamente, el juego tiene para muchísimo más, puedes analizar tus pokémon a ver cuáles son mejores o peores, puedes combatir en gimnasios, realizar incursiones, misiones, intercambios… Pero eso es otro nivel, en el tema que nos movemos en esta página el juego mola en su versión simple, es decir, salir un poco de casa con tu hijo y cazar unos pocos bichos. Más es arriesgarte a viciarte (bien tú, bien tu peque, bien ambos), porque el juego está ideado para eso, para engancharte, y a la que te descuides puede que te encuentres saliendo a las mil de la noche porque a esa hora es más fácil conquistar un gimnasio y además así tú luego lo controlas más tiempo, empollándote guías en internet o pagándote un viaje al país X porque hay un pokémon específico que solo sale allí.

Nosotros lo hemos analizado con un móvil Android octacore y 4Gb de RAM, y ha ido bastante fluido, aunque eso sí, el juego chupa datos a niveles cósmicos, con lo que si no tienes una buena cuenta, apenas podrás jugar unos días hasta que consumas toda tu tarifa (luego con la opción de «puedes seguir navegando pero más lento» el juego ya no funciona, también lo hemos comprobado).

STRANGER THINGS

Semáforo ROJO

Hoy se estrena la tercera temporada, así que como buenos frikis en redacción nos hemos pegado una mega maratón en los últimos días aprovechando que son solo dos temporadas (y cortitas) y la tenemos fresquita para comentar.

Al fin y al cabo, no sería la primera serie “de éxito” que en parte debido a su fama acaba siendo consumida por peques. Cosa que desaconsejamos.

Vamos a ver, la serie está muy bien, la primera temporada es magistral, recombina un montón de clichés y adereza con un toque de nostalgia ochentera dando un resultado excepcional. La segunda es más flojita y muy previsible, pero como ya te has encariñado con los personajes se le perdona. A ver la tercera.

Peeeeero, por mucho que tú la puedas disfrutar como adulto, no la acabamos de ver adecuada para los peques. Es cierto que los principales protagonistas son niños, y que es muuuuuucho más juvenil que otras series de éxito, especialmente desde que Juego de Tronos puso de moda la violencia salvaje y el sexo muy explicito, pero sigue teniendo ciertos elementos que no vemos claros para los más jóvenes, empezando por las escenas de miedo o tensión y terminando por las tristes, pasando por ciertas dosis de violencia, lenguaje no muy adecuado y ciertos escarceos sexuales con unos estereotipos de género muy marcados al estar la serie ambientada en los 80.

Pese a todo, si se la pones a tus peques, puedes aprovechar para tratar el tema del acoso (a los protas les pegan los abusones por ser unos frikis), la igualdad (se deja entrever que con alguno de ellos se meten además por ser “mariposón”), las desigualdades sociales (muy contrastadas entre los dos “novios” de la chica), la amistad (muy fuerte, inocente y de las muy bonitas), el amor… Vamos, que tiene muchas cosas buenas, si la serie no fue un éxito por nada, pero es eso, que las cosas no tan buenas en este caso creemos que pesan más en la balanza.

Quizá en la adolescencia, pero con menos de dos cifras en la edad casi que no.

Edición posterior: Vista la tercera temporada. No nos ha gustado tanto como la primera, pero sí más que la segunda. Es en general más divertida y menos oscura, aunque empieza a tener demasiados personajes y se le ve un poco el plumero con la publicidad «encubierta».

PAT EL PERRO

Semáforo Ámbar

Con muy pocos diálogos, son capítulos cortos en los que normalmente Pat debe proteger/rescatar al gatito de su dueña de múltiples peligros (habitualmente en forma de los pájaros o del perro del vecino).

Si bien es una serie claramente infantil, el hecho de que haya tanto golpe y violencia (es un poco como los Looney Toons, que vale, son dibujos infantiles, pero el Coyote siempre acaba en el fondo de un barranco) nos lleva a ponerle el cartelito de ámbar. Por lo demás es aceptable, sin moralinas ni situaciones didácticas, entretenimiento puro y duro.

LA PEOR BRUJA

Semáforo VERDE

Nuestra protagonista (Lady Mormont para los amigos) es una chica normal y corriente que un buen día ve a una bruja volando en su escoba, lo que lleva a que descubra que existe todo un mundo mágico en el que deberá introducirse con grandes dificultades debido a su desconocimiento del mismo.

Como puede verse, es básicamente un Harry Potter, en su vertiente más infantil e inocente, como el primer libro/film, en el que lo peor que encontramos son algunos personajes estereotipo total.

En las dos temporadas que pueden verse en Netflix no se le encuentra nada especialmente grave, ni siquiera hay problemas de género ya que es una escuela femenina y no hay casi interacción entre sexos (ni comentarios ni topicazos, al menos de momento).

NODDY

Semáforo Verde

En un mundo de juguetes, un detective ayudará a nuestros peques a iniciarse en los procesos del razonamiento lógico con pequeñas intrigas bastante inocentes. No se le ve nada especialmente malo quitando algunos tópicos de algunos juguetes concretos, así que en principio parece una serie bastante recomendable.

CLEO & CUQUÍN

Semáforo VERDE

Capítulos muy cortos en los que los miembros de la mítica Familia Telerín van solucionando diversas situaciones, algunas cotidianas y otras menos.

Están bastante cuidados y no se le ve nada demasiado criticable. De hecho, en cada capítulo la protagonista ensalza una profesión, así que por ahí puntos extra.

VAMPIRINA

Semáforo VERDE

Una familia de Transilvania se muda a Estados Unidos, así que la pobre Vampirina se enfrenta a lo largo de capítulos cortos a todos los problemas de ser la chica nueva con el agravante de tener que ocultar su condición de vampiresa.

Aunque tiene unos cuantos topicazos yanquis, los contenidos son eminentemente educativos y de superación, y tienen un claro trasfondo de aceptación, de que todos somos iguales sea cual sea nuestra condición.

Además, un poco como Supermonstruos, ayudan a que los peques pierdan el miedo a los monstruos, al mostrar a estos últimos como seres simpáticos y amigables.

Eso sí, advertimos que en todos los capítulos acaban soltando alguna cancionceja.

LA MOMIA

Semáforo ROJO

Hablamos de la de 1999, la que dio lugar a una trilogía. Esa que recuerdas como una peli de aventuras divertida y casi infantil y que por tanto te animas a poner a tus peques. Gran error.

Es cierto que para los estándares es bastante juvenil, pero no deja de tener enormes dosis de violencia o muerte, e incluso varias secuencias de “miedo” que pueden asustar a los más pequeños o sensibles. Los diversos monstruos (momias o derivados) tampoco ayudan. Además, es de las de héroes machotes que disparan mucho y dicen muchas cosas guays ante el peligro mientras rescatan a la dama en apuros.

Incluso podemos tener problemas culturales, que si en algún momento pueden venir bien porque siempre es positivo que los peques aprendan cosas y pregunten, pasadas las típicas cuestiones sobre Egipto y las pirámides quizá no haga demasiada gracia tener que explicar lo que es una concubina/amante o qué es eso de enterrar vivo a alguien.

Por tanto, si bien en la adolescencia podemos empezar a hablar, a edades tempranas no parece demasiado adecuada.

POCOYÓ

Semáforo VERDE

Camino de convertirse en todo un clásico, estas cortas y simples aventuras en las que apenas hay diálogos parecen bastante adecuadas para edades tempranas.

Si te pones picajoso puedes ver mal que el chico vaya de azul y la chica de rosa y tal, pero en general es una serie bastante inofensiva.

Como extra, en Mundo Pocoyó hay siempre un capítulo en inglés, para que los peques vayan tomando contacto con un idioma que a día de hoy parece imprescindible en el mundo laboral.

LEGO FRIENDS: CHICAS CON UNA MISIÓN

Semáforo VERDE

Recientemente aparecida en Netflix, aunque viene con el prefijo de «Lego» no son los típicos muñecos sino que es una animación tipo 3D más al uso. Así, LEGO Friends. Girls on a mission son de momento (puesto que solo ha llegado la primera temporada) 16 capítulos de unos 10 minutos en los que un grupo de 5 chicas de edad difícil de determinar (van al instituto pero conducen, y cosas así) deciden formar un grupo de «superheroínas» (pese a no tener poderes) para así ayudar a la gente. Los episodios no son exactamente autoconclusivos, ya que aunque más o menos en cada uno cuentan una historia, hay un trasfondo general durante toda la temporada.

Si bien ocasionalmente tiene comentarios y «gracietas» que no parecen muy recomendables, y hay algo de pasteleo rollo novietes, en general no son suficientes para ponerle el semáforo ámbar ni rojo, ya que los mensajes positivos y las partes educativas compensan más que de sobra.

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