Mes: abril 2021

DORA Y LA CIUDAD PERDIDA

Semáforo VERDE

Hace unos años, Dora la Exploradora reinaba sin discusión entre los más pequeños. Sus diálogos al espectador, su intento de bilingüismo, sus canciones… la hacían muy adecuada para los peques. Tanto fue su éxito, que no tardó en aparecer Go, Diego, Go!, que con su primo como protagonista, seguía el estilo aunque con una temática más ecológica.

Bien, esos niños han crecido, y alguien ha tenido la idea de buscarlos en la película Dora y la ciudad perdida, que aunque en general es una película juvenil muy al estilo de la recientemente comentada Ohana, tiene un montón de guiños a la clásica serie de dibujos, y de hecho los mejores chistes de la película vienen a cuenta de eso, como cuando se evidencia la evolución en cuanto al aprendizaje o se cuestiona el positivismo quasi vomitivo de la protagonista. Eso sí, intentan darle algo más de «realismo» eliminando mapas o mochilas parlantes, dejándolos como que eran parte de sus juegos y su imaginación.

En general, quitando muy poca violencia de pequeña escala, no le vemos problemas, ni siquiera hay demasiado romance o situaciones que puedan plantear problemas de género. Tampoco le vemos demasiada relevancia a alguno de los clichés típicos de instituto que salen (Dora rápidamente es catalogada como friki y tiene que juntarse con los otros «bichos raros» del insti) o a que por «irse a vivir a la ciudad» en realidad se refieran a dejar su país sudamericano e irse a vivir a Estados Unidos. Es, en definitiva, la típica peli de aventuras juvenil que pretende ser divertida y entretenida. De hecho, lo peor que le vemos es que el traductor no ha respetado algunos clásicos de la serie como «Swiper, no robes» o el mítico «jolín» del zorro.

EN GUERRA CON MI ABUELO

Semáforo ÁMBAR

Con Robert DeNiro, Uma Thurman y Christopher Walken como principales reclamos, esta película nos cuenta cómo una familia se lleva a vivir al abuelo con ellos, ocupando el cuarto del hijo de la misma e iniciando este una serie de jugarretas encaminadas a que el abuelo le devuelva su cuarto.

Recordando en ocasiones a Solo en casa por el tema de las “trampas”, la peli es bastante inocente en su contenido, aunque cuenta con unos cuantos clichés sobre todo en cuanto a relaciones chico-chica.

Lo mejor que tiene es la alegoría en contra de la guerra que se desprende durante todo el film, sobre todo al final, y el tratamiento de ciertos temas como los sentimientos o el bullying.

Lo peor sería, aparte de los mencionados estereotipos, el hecho de que el tema del bullying se arregla al modo americano, es decir llegando otro más fuerte a pegarle al abusón. Al menos no le pegan dos tiros, que es lo que probablemente ocurriría en el USA real. También hay otro momento muy USA cuando el abuelo y el nieto rompen la ley (sin saberlo) y huyen de la policía sin responsabilizarse de sus actos y en plan “qué guay ha sido, qué malotes somos”.

Por tanto, tras mucho discutir y sopesar los pros y los contras, lo dejamos en que tanto unos como otros son “leves”y por tanto se neutralizan, quedando la cosa en ámbar.